Etimológicamente, depresión viene del vocablo “depressio” que significa hundimiento, es decir, paciente hundido como accionado por un peso sobre su ser y como consecuencia se siente impedido de vivir en paz y tranquilidad.
La depresión afecta a más de 120 millones de personas en el mundo y, según la OMS, está llamada a ser la segunda causa de discapacidad en el mundo en el año 2020. Además, entre el 20 y el 30 por ciento de las personas que reciben tratamiento, o no mejoran o sufren recaídas. La depresión puede cronificarse si los pacientes no responden a una terapia o a la medicación
Por tanto estamos hablando de uno de los problemas psicológicos con los que más se sufre y de los más frecuentes, puede venir acompañado de un sentimiento de soledad, incomprensión y “desesperanza”, haciendo pensar que no se va a salir de la depresión y nos lleva a ser muy pesimista, además es un problema que el haberlo sufrido hace que sea más probable volverlo a tener, según la psicoterapia y la terapia para la depresión que hayamos recibido, ya que entre un 50% y un 80% de las personas que han tenido depresión vuelven a tenerla, debido a que muchos de los tratamientos no se enfocan a aprender a manejar los pensamientos, emociones y sensaciones que nos hacen sufrir cada día.
La depresión es un trastorno emocional del estado de ánimo que se ha mantenido y sufrido en el tiempo, con síntomas como la tristeza, apatía, falta de motivación ni interés por las cosas, y sin disfrutar de nada.
El síntoma más normal de la depresión es la tristeza, sufriendo por lo que nos estamos perdiendo y sintiéndonos cada vez peor. A nivel de pensamiento llegan pensamientos negativos y puede que automáticos sobre uno mismo, el mundo y el futuro, con una actitud muy pesimista, siendo estos cada vez más frecuentes y sólo controlables a corto plazo.
Para el método EMDR, depresión es una perturbación grave por un almacenamiento disfuncional de material traumático en el área cerebral, que impide y bloquea el procesamiento innato de la información a estados adaptativos, provocando en la persona profundo sufrimiento emocional, cognitivo (imágenes perturbadoras) y malestar físico generalizado (Shapiro, 2004)



